Ser director de una fundación ya no es un rol simbólico

May 28, 2026

Muchas organizaciones sin fines de lucro siguen funcionando bajo una lógica antigua: directorios ad honorem, estructuras informales y decisiones tomadas “por confianza”

El problema es que las responsabilidades legales ye implicancias reputacionales han cambiado.

Y muchos directores todavía no lo dimensionan.


El problema que muchos directorios no están viendo

Durante años, participar en el directorio de una organización sin fines de lucro estuvo asociado principalmente a una contribución  a la filantropia asociada, por que no, a reputación o redes.

Hoy, eso ya no basta.

El estudio “Boards of Directors for Nonprofit Organizations” publicado por Harvard Business Review plantea que las organizaciones sin fines de lucro enfrentan desafíos de gobernanza cada vez más similares a los del mundo corporativo: presión reputacional, complejidad regulatoria, sostenibilidad financiera y exigencias crecientes de accountability.

Sin embargo, muchas siguen operando con estructuras débiles de supervisión.

Y ahí aparece una tensión relevante: personas que aceptan roles ad honorem sin comprender completamente las responsabilidades fiduciarias y legales que están asumiendo.


Dónde está el riesgo real

El riesgo no está solo en malas prácticas.

Está en la informalidad.

Muchas organizaciones todavía funcionan con:

  • baja institucionalización
  • escasa trazabilidad en decisiones
  • controles insuficientes
  • y directorios que no siempre tienen claridad sobre sus deberes jurídicos

Eso puede derivar rápidamente en:

  • crisis reputacionales
  • cuestionamientos regulatorios
  • conflictos internos
  • o incluso responsabilidades personales para los directores

El mismo estudio de Harvard Business Review advierte que estas organizaciones hoy interactúan cada vez más con empresas, gobiernos, comunidades y organismos internacionales, elevando significativamente el estándar bajo el cual serán evaluadas.

Y eso cambia completamente el nivel de exposición del directorio.


Qué debería estar discutiendo hoy el directorio

La conversación ya no puede centrarse únicamente en la misión.

También debe incorporar gobernanza profesional.

Algunas preguntas críticas:

  • ¿Los directores conocen realmente sus responsabilidades legales y fiduciarias?
  • ¿Existen mecanismos claros de control y rendición de cuentas?
  • ¿La organización tiene estándares mínimos de compliance y gestión de riesgos?
  • ¿Hay claridad sobre conflictos de interés y toma de decisiones?
  • ¿Qué pasaría si mañana hubiera una investigación, denuncia o crisis reputacional?

Porque la buena voluntad no reemplaza una estructura de gobernanza.

Y el propósito no elimina la responsabilidad.


Lo que queda

Las organizaciones sin fines de lucro están adquiriendo cada vez más influencia económica, política y social.

Pero muchos de sus directorios siguen funcionando bajo lógicas diseñadas para un entorno mucho menos exigente. Ese desfase es el verdadero riesgo.

Hoy, aceptar un cargo en el directorio de una fundación ya no significa solo aportar experiencia o redes. Significa asumir responsabilidades reales. Incluso cuando el rol sea ad honorem