El avance en representación femenina en los directorios del IPSA es una buena señal, pero no suficiente. Un 60% de las empresas del índice que cumple con el umbral sugerido de participación femenina, lo que refleja que existe una mayor conciencia sobre la importancia de incorporar diversidad en los espacios de decisión. Si bien las mujeres están representadas en la primera línea y cargos ejecutivos relevantes, de gran responsabilidad, a la fecha no hay gerentes generales mujeres en las empresas IPSA. Esta es una de las razones por la que las cifras de mujeres en la alta dirección no resulta alentador. Las empresas tienen que mirar el desarrollo de liderazgo femenino como una estrategia empresarial: incluir mujeres en los planes de sucesión de gerentes generales actuales, apoyar el desarrrollo de carrera, generar exposición a roles estratégicos y ampliar experiencias ejecutivas, pues el talento existe lo que se debe crear son las oportunidades.
